Unos cielos siempre azules

 

 

Unos cielos siempre azules

No te prometió el Señor;

Ni perenne primavera

Con tu senda siempre en flor.

 

Ni un sol que, sin tormentas,

Brille siempre encantador,

Ni un gozo sin tristezas,

Ni una dicha sin dolor.

 

Pero si te ha prometido

Fortaleza celestial,

Inefable simpatía,

Y un amor que es inmortal

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